El Mito de la Caverna (recogido en el diálogo La República)
Resumen del mito de la caverna
Estamos en una caverna. Hacia la pared del fondo y de espaldas a la salida, hay hombres encadenados. En el medio de la caverna, y desde una posición elevada, arde una hoguera. Entre la hoguera y los hombre encadenados hay un muro. En el espacio entre la hoguera y el muro se mueven hombres que llevan en alto objetos diversos, muñecos, estatuas,... sobre la pared del fondo se proyectan las sombras. Lo único que perciben los hombres encadenados son esas sombras; al sentir voces y ruidos, se los atribuyen a las sombras; para ellos esa es toda la realidad.
Supongamos ahora que alguno de esos hombres encadenados consigue liberarse; se vuelve hacia la salida y, algo confuso, se enfada dándose cuenta de que existen más cosas de las que creía y, incluso, que la realidad que percibía no eran más que proyecciones y sombras. Lleno de curiosidad, pero aún confuso, proseguirá su avance hasta la salida; cerca de ella, la luz se haría más intensa. Al salir de la caverna se pararía ciego unos instantes por causa del resplandor; los ojos tienen que acostumbrarse. Al rato, una realidad nueva está delante de él: primero imágenes confusas, luego objetos llenos de realidad, compactos, finalmente comprendería que el Sol, en el alto, iluminaba toda la escena, dándole realidad al esplendor.
Los cuatro significados del mito de la caverna
Los grados ontológicos de la realidad. Las sombras en el fondo de la caverna son las sombras de seres o entes sensibles; las estatuas, muñecos y el resto de los objetos proyectados son los propios seres sensibles; el mundo de afuera de la caverna simboliza el mundo de las ideas; el Sol viene a simbolizar la Idea de Bien.
Los grados de conocimiento: la visión de las sombras, simboliza la "Eikasía" o imaginación; la visión de los objetos proyectados, simboliza la "Pístis" o creencia; el camino hacia la salida simboliza el ascenso en los grados de conocimiento; la curiosidad simboliza la tarea del estudioso, del que quiere llegar a sabio; la visión del mundo real simboliza la "episteme" en sus diferentes grados, primero confusa, y, después, clara al percibir el Sol, es decir, la Idea de Bien, cumbre de la sabiduría.
La educación: el mito de la caverna alcanza su sentido pleno cuando Platón lo completa haciendo regresar a aquel que salió de la caverna para informar a los hombres encadenados de sus descubrimientos. Es la misión fundamentas de quien alcance la sabiduría: educar a los ignorantes, haciendo de guía en el difícil camino del conocimiento.
La política. El mito de la caverna también tiene una lectura política: explica la esencia del sistema propuesto por Platón como sistema político ideal: sólo un sabio puede guiar la sociedad y, organizadamente, liberarla de la esclavitud a la que somete la ignorancia. El jefe es siempre un servidor, el que más trabaja y el que más arriesga

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